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EXPERIENCIAS PERSONALES DE TERROR EN LA CASA DE KRUELA

Víctima de la magia negra.

Kruela:

La historia que te contaré le sucedió a mi familia y a mí.
Mi padre siempre fue un buen trabajador, muy esforzado y buen hombre, hasta que lentamente se fue enfermando de un enfermedad muy extraña. Fue donde todos los mejores médicos de Santiago de Chile y nadie podía curarle la enfermedad. Todos la catalogaban como un nuevo tipo de depresión. Mi padre tomaba toda clase de medicamentos y ninguno hacía efecto.

A partir del tercer mes de que mi padre se sintió enfermo comenzaron a suceder hechos paranormales en mi casa. Empezaron a aparecerse muchas aves que no son muy comunes en la ciudad, como los tiuques, que según la creencia local son de mal agüero. Mi madre me dice que un día una de estas aves se le acercó demasiado y ella lo echó diciéndole malas palabras. El tiuque la miró e hizo un ruido muy fuerte y feo y se fue. Aquel sonido no corresponde a los de su especie, pero era un tiuque.


Mi hermano, en una ocasión, estaba viendo TV y se iba a su cuarto cuando tres de las sillas del comedor se corrieron hacia atrás al mismo tiempo. Yo estaba tan fascinada con lo que me contaban -porque a mí me encanta lo paranormal- que no lo podía creer. Y yo me puse a averiguar por qué pasaban cosas como esas.

Relacionando hechos comencé a razonar que una vecina tenía algo que ver: mi vecina todos los días pasaba mirando las plantas de mi jardín una por una, pero ella es muy antipática con nosotros, nunca nos saluda y para nosotros es muy envidiosa. Revisando mis plantas encontré ceniza y tierra hedionda como del cementerio y ahí supe de golpe lo que nos podría estar pasando. Magia negra , era lo que nos tenía así tan mal.

Consulté con varias personas tarotistas y videntes nadie pudo hacer nada. Así que yo misma me puse en campaña para terminar con eso. Leyendo varios libros me aprendí varias técnicas para espantar esta energía diabólica. Dede ese momento comencé a tener sueños premonitorios, soñé que esa vecina le pasaría lo mismo que a nosotros. Los libros que estudié dicen que aquellos que usen magia negra también serán atacados por lo mismo.

Oré mucho y limpié mi casa con incienso. Mientras hacía eso se abrió un ventanal grande del salón y entró otro tiuque y me atacó, aún tengo la cicatriz en la frente, ese día vomité agua y sangre, todo el día, me tuvieron que llevar al hospital. Tiempo después le pasó exactamente lo mismo a mi vecina, su esposo está enfermo y ella estuvo a punto de morir en un accidente. Lo que es yo, aún se siguen moviendo los muebles pero no tanto como antes.